Mañana se sabrá la ciudad que organizará los Juegos Olímpicos de 2020. Son tres las aspirantes: Estambul, Tokio y Madrid. En España se han desatado varias polémicas al respecto. No solo porque se ha intentado en dos ocasiones y se ha gastado mucho dinero en tratar de conseguirlo. Lo mismo que, creo, se va a seguir gastando hasta que se celebren de una vez. El caso es que no sé si estoy a favor o en contra de la designación de la candidatura española

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Por un lado me encantan los Juegos Olímpicos y la simple idea de tenerlos cerca y poder disfrutar de parte de ellos en directo es genial. Desde que tengo uso de razón he disfrutado de este evento deportivo. Recuerdo que el primer periódico que compré fue un Marca que hablaba de la ceremonia de inauguración de Atlanta 96. Se trata de entrar en la Historia del deporte. Formar parte del imaginario colectivo y entrar en las cabezas de generaciones. Los oros de Phelps en Londres 2012, Jesse Owens en Berlín 1936, el encendido del pebetero en Barcelona 92. Anécdotas, historias, imágenes… Ejemplos que harán que el nombre de Madrid esté en boca de muchos durante bastante tiempo. A favor, lo deportivo.

Por otro lado, el tema institucional y la crisis económica. Muchos expertos opinan que Grecia está en una situación de quiebra debido al esfuerzo que hicieron en los Juegos de 2004. El sobrecoste de Londres 2012 tampoco es muy halagador. España no vive su mejor momento económico y, por lo que parece, Madrid 2012, Madrid 2016 y Madrid 2020 son un pozo sin fondo en el que cae el dinero y no sale. Los gobernantes de la ciudad y la Comunidad parecen empeñados en llevar a la capital de España al Olimpo, nunca mejor dicho. Desde que Barcelona floreciese en 1992, no se recuerda una campaña publicitaria de ese tipo, a excepción del efecto Guggenheim de Bilbao. Madrid quiere aprovecharse de eso y atraer a más gente a sus calles. España es un gran gancho para el turismo, pero parece que Madrid no es uno de los destinos predilectos.

También tenemos los viejos temas acerca de qué hacer con las instalaciones ya construidas. Parece que el estadio olímpico, ‘La Peineta’, ya ha sido adjudicado al Atlético de Madrid. Del resto de instalaciones no se sabe nada. ¿Qué se celebra en la Caja Mágica? El Real Madrid de baloncesto abandonó el recinto y volvió a su viejo pabellón. ¿Y las competiciones de vela? No va a ser lo mismo la Villa Olímpica si parte de los participantes están en Valencia para competir. ¿Está Madrid preparada para acoger un evento deportivo de tal envergadura?

Han corrido ríos de tinta y bytes sobre este tema. Y más que se va a hablar, ganen o pierdan, no creo que desistan hasta conseguirlo. Parte de las obras están realizadas, otras están en construcción. Eso nos lleva a la parte del pelotazo. Seguimos estancados en el mismo modelo del ladrillo que ha sido tan vilipendiado. No aprendemos y no cambiamos. También doy por hecho que según se acerque la antorcha olímpica a la ciudad, los ánimos mejorarán y los madrileños se volcarán con la celebración. Según algunos medios ya lo hacen, pero bueno. No sé qué pasará, tampoco sé cómo reaccionaré. Me gustan y me horrorizan las dos posibilidades. Por lo pronto, el logotipo elegido es el peor de los tres, me parece feísmo. A ver qué sucede el sábado. ¡Madrid 20020!