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No quiero ser mal pensado, pero normalmente lo soy, y además me gusta tirar por la senda del sensacionalismo cuando puedo y veo que tampoco es para tanto. Así que tengo dos defectos bastante gordos para ser periodista, pero increíbles si quiero ser periodista deportivo o de sucesos. Y digo que no quiero ser mal pensado, porque últimamente no tenemos tiempo para relajarnos; que si la crisis económica, que si las tramas corruptas de distintos políticos, que si detenciones de ETA y el fin cada vez está más cerca, que si Gripe A, que si tal, que si cual, que si Pascual Maragall antes de alcalde fue concejal. Sí, vivimos rodeado de catástrofes y faltos de seguridad, al menos eso es casi todo lo que se ve echando un vistazo a los periódicos, radios, televisiones y medios digitales cuales quiera. Un profesor de la UPV, que me da Periodismo Cultural, dice que la única sección con noticias buenas o no-malas es la de Cultura y Sociedad, creo que hoy por hoy, él tiene razón. Esta disertación sobre el mal agüero periodístico, normal por otra parte, tiene que ver con la actual psicosis, si se me permite la expresión, de las bolsas de plástico.

De un tiempo a esta parte las bolsas de plástico de los supermercados se han vuelto el enemigo. Un enemigo que debemos de purgar en pos del Medio Ambiente y del futuro de nuestros retoños. Un enemigo despiadado al que, como siempre en estos casos, es mejor vencer con la destrucción, o desaparición en el tema que nos ocupa, que con la educación y buena voluntad. Porque en este país, y hablo de España, primero se sanciona y luego se educa, cuando la psicología nos enseña a hacerlo al revés, educa y si no funciona, castiga. Sé y todos deberíamos de saber que Carrefour va a dejar de dar bolsas de plástico en sus establecimientos. Después de esta afirmación es la hora de jugar a las situaciones hipotéticas que tanto nos gustan y que siempre nos favorecen, ¿y si…? ¿Y si voy sin bolsas a hacer una compra importante y no me dan en el supermercado, qué hago, robo un carro?

Algunas empresas, como Eroski, ya están dándose prisa para adecuarse a estos nuevos tiempos, en los que los productos derivados del petróleo son el demonio porque contaminan, pero siguen sin ser viables los coches verdes. Eroski ha decidido vender bolsas de sémola de patata, que mucha gente tiene, para que las lleven a sus establecimientos y no tengan que usar de plástico, además por cada bolsa satánica que no cojas, te ahorras un céntimo de euro (si es que son tan generosos). Ahora vuelvo al tema con el que he abierto el post, tiendo a pensar mal. Si te cobran una bolsa de sémola de patata a 1.5 €, cuánto les cuesta todo el proceso de fabricación y distribución, o dicho de otra manera, ¿qué beneficio por bolsa sacan ellos? De nuevo, no quiero pensar mal, pero, siempre hay un pero, realmente no sería mejor un tándem educación-reciclaje. Puesto que muchas bolsas acaban en la basura de todas clases: cartón, vidrio, plásticos y orgánicos, ¿por qué no reutilizarlas para hacer más? O es que las empresas no tienen dinero para investigar técnicas de reciclado que nos ayuden a dar un futuro más verde y bonito, solo faltaba que no predicasen con el ejemplo. Y digo las empresas privadas, porque visto lo visto, el Gobierno no quiere mucho a la ciencia.

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Si nos fijamos en las series y películas norteamericanas, siempre les vemos con bolsas de papel. ¿Realmente sería tan malo sustituir las bolsas de plástico de los supermercados por bolsas de papel? Quiero decir, si el papel es fácilmente reciclable, o eso dicen, y además biodegradable, ¿no es mejor fabricar grandes bolsas de papel, como las de Ikea, para sustituirlas? Me ha venido a la cabeza una idea, con toda esta campaña, qué pasará con las bolsitas pequeñas, las de las tiendas de gominolas, las que nos dan para que el pescado o la carne no goteen…, ¿tendremos que llevar minibolsitas para esas compras o no son tan malas y seguirñan existiendo?

¿El futuro se escribe en papel?

¿El futuro se escribe en papel?

Este es un tema semi-polémico que lleva consigo gran carga propagandística de diversos sectores, por eso no me quiero meter más. Voy a acabar contando que yo normalmente no cojo bolsas de plástico a menos que las necesite realmente, siempre suelo llevar una mochila o bandolera en la que guardo todo para evitar el uso irresponsable de bolsas. ¿No podríamos hacer todos lo mismo y reducir nuestro consumo de las mismas? Sé que pido mucho al juntar educación y ciudadanía española en conjunto en una misma frase, pero por una vez estaría bien recibir primero la educación y luego la ostia, que al final sólo aprendemos a refugiarnos cada vez que levantan la mano.

Un saludo