En octubre de 2008, los que tenían TDT (que tampoco eran tantos como nos hacían creer) pudieron asistir al nacimiento de la tercera cadena de television de EiTB (Euskal Irrati Telebista – Radio Televisión Vasca). Una cadena en principio muy criticada porque no venía a aportar nada en el panorama televisivo de Euskadi y además era íntegramente en euskera. El canal nació para celebrar el aniversario de la EiTB y desde entonces ha seguido emitiendo.

El caso es que ahora que estamos con una crisis de caballo a nuestras espaldas (y no hablo de escasez de drogas, al menos de las mías) pues una manera rápida y sencilla de recortar gastos es, por ejemplo, quitar ETB3, que “sólo gasta y nadie la ve”. Pues yo quiero romper una lanza (y cincuenta si hacen falta, que eso de romper desestresa que no veas) en favor de este canal, porque es una cantera, una fábrica. Y no sólo eso, si no que está destinado hacia un público que normalmente no se ve excesivamente representado en la televisión, hablo de los jóvenes, pero de los que tienen algún tipo de inquietud más allá de la tontuna de irse a emborracharse todos los sábados a ver quién llega antes al coma y causa más gasto a la Sanidad.

También hay que decir que tienen bastantes programas para niños, pero en lo que me gustaría centrarme es en los programas para jóvenes. ETB3 se puede convertir en una cantera para nuevas productoras, formatos, temas o profesionales. Así como el Athletic “mima” a sus cachorros en Lezama, EiTB podría mirar hacia el futuro e invertir en su tercera cadena para preparar, investigar, crear, vamos, hacer de ETB3 un laboratorio de pruebas televisivas. El caso que mejor ilustra esto es el de NikDutNick (como no podía ser de otra manera), el que probablemente sea el programa estrella de la cadena. Dedicado enteramente al mundo digital es un programa accesible a casi todo el mundo, puesto que los entrevistados (relacionados con Internet y las nuevas tecnologias) pocas veces hablan en euskera y son subtitulados, en vez de doblados. El equipo que hay detrás de todo esto, con Rubén Sánchez a la cabeza, merecen todo el apoyo del mundo y, sinceramente, creo que lo están haciendo genial.

Así que ese es mi pequeño resumen, ETB3 es una cantera, una factoría de profesionales audiovisuales, el principio de una, espero, larga serie de pequeños genios de la televisión que lo acaben petando por el mundo. Se necesita un soplo de aire fresco y, bien planteado, la tercera cadena del televisión pública vasca puede ser la que produzca ese aire renovador. Mi voto de confianza, todo mi apoyo para ETB3, la seguiré defendiendo mientras sigan por el camino en el que están.

Un saludo.