No sé a quién demonios se le ocurrió llevar Internet a un teléfono móvil, pero se lo agradezco, de veras, es uno de los mejores inventos, después de la rueda. Y lo digo totalmente en serio, tener un móvil con acceso permanente a Internet es una de las cosas que más me gusta y más disfruto a lo largo del día, ya no dependo del ordenador para realizar mis quehaceres diarios. Gracias al teléfono móvil pude estar cinco días en Santander, en un curso de verano, twitteando todo lo posible sin necesidad ni de ordenador, ni de WiFi, sólo utilizando la conexión 3G de datos de Movistar.

Precisamente en ese tiempo en Santander, @chicainoportuna me comentaba que no se plantea un teléfono móvil sin conexión a Internet y yo tampoco, es algo básico para mi día a día, dependo totalmente del iPhone. Pero claro, es un smartphone que me permite realizar todas las tareas que quiera en él, por ello es interesante. Ahora mismo no me planteo un viaje en metro o autobus sin revisar febrilmente mi Timeline en busca de nuevas actualizaciones o leer el periódico desde la app oportuna sin moverme de mi asiento, es una auténtica gozada.

En mi charla en la Euskal Encounter comenté que Internet me parece la mayor revolución comunicativa desde la invención de la escritura y lo sigo pensando. Ahora tener todo el conocimiento mundial y global en la palma de tu mano y poder acceder desde cualquier lugar con cobertura es una maldita delicia, ya dan igual las colas o los viajes largos, más de 1500 personas me acompañan donde voy, porque siempre tengo el Twitter encendido y activo, por si acaso.

Un saludo.