Hace ya unos meses, tres blogueros vascos, José Antonio del Moral (@jamoral), Iker Merodio (@ikermerodio) y Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) se lanzaron a elaborar tres listas con los 10 bloggers más influyentes de Euskadi. José abrió la veda, Iker le siguió y posteriormente Mikel hizo la suya pero de mujeres. El caso es que hay una gran cantidad de blogs de políticos en las tres listas, no blogs políticos, que son prácticamente todos. En total, contando los que aparecen en varias listas son seis los políticos con bitácoras considerados influyentes por este grupo de influencers. El caso es que no me parece del todo bien esta catalogación, teniendo en cuenta que son conocidos de antes de entrar y son políticos con blogs, por lo que su influencia es externa y se materializa en el mundo 2.0.

Y si ayer me quejaba de las secciones políticas, hoy voy un poco más allá y me centro en los blogs, que no sigo mucho, por la misma razón que ayer, sólo que aumentada, me aburren. Prácticamente todos se dedican a lo mismo, a meter ostias a los rivales y a montar debates alrededor de sus ideologías. Suelen ser textos extensos, con frases largas, sin pocas imágenes, lo que viene siendo la política, al menos para mi. Hay dos que me llaman la atención y son el de Josu Erkoreka y el de Patxi López, ambos son posts cortos, rápidos de leer, bien escritos y no sólo se centran en la política. Aunque el del lehendakari no lo escriba él, por lo que pierde valor, bastante, como su cuenta en Twitter (@patxilopez) que es un mero feed de los posts  intercalada con algún tweet más personal, pero cada 15 días.

Me parecen aburridos, por eso no los leo, a lo sumo el de Imanol Landa (@imanollanda), alcalde de Getxo, pero porque es una manera de enterarme de lo que pasa en mi municipio, porque es la mayor fuente de noticias del pueblo, lo cual se agradece. Pero en mi opinión los blogs de políticos se han convertido en un altavoz, normalmente unidireccional, como los mítines, para los autores (o quien le ponga la cara y el nombre). Es decir, una manera de perpetuar la campaña electoral, desgastando a sus rivales, poniéndose medallas (quienes lo hagan), alejándose de lo interesante de los medios sociales, que es la interactuación, eso se lo dejan a los responsables de esa rama. Lo bueno que tiene el blog, y por ello lo usan, es que es ilimitado, no se ponen barreras como en prensa o televisión, pueden escribir lo que quieran y como quieran, incluso subir vídeos, aunque haya pocos que lo hagan.

Mikel siempre suele hablar del espíritu blogger y creo que en la inmensa mayoría de nuestros políticos no se da, es una fachada para quedar bien y parecer que se utilizan las herramientas 2.o, el debate se general con los militantes o simpatizantes por otras vías, ellos se mantienen al margen. Claro que habrá excepciones, no lo niego, pero yo hablo de la mayoría. Por eso me mantengo muy escéptico en cuanto a esas listas, personalmente me parecen más influyentes el propio José Antonio o Iker, por que tienen repercusión en el ‘mundo real‘, pero sacada de la Red, que Iñaki Anasagasti o Iñigo Urkullu, que son conocidos por sus labores políticas y como complemento a ellas tienen un blog. Prefiero reirme con una locura de José A. Pérez (@mimesacojea), enfrascarme en una locura pixelítica de Alberto Cabello (@pixelillo), ver lo que le interesa, periodísticamente a Jon Laiseca (@jonlaiseca), Izaskun Pérez (@Nuksazi) o Javier Barrera (@juanlarzabal @1001medios) o qué se cuenta Íñigo Salto (@_inigo_). Estos bloggers son para mi los influyentes, los que si dicen algo pueden hacerme cambiar de opinión, los políticos con blogs son sólo eso, políticos con blogs.

Imagen del gran JR Mora (@jrmora)