¡Vuelvo con otro capítulo de mi serie de política ficción favorito! Ya sabéis, he hecho este ejercicio más veces. ¿Qué hubiese pasado en Euskadi y en Galicia si toda la abstención hubiese ido a parar a un partido. Los amigos del Partido de la Abstención están que lo tiran, han vuelto a ganar unas elecciones. Ya os comenté esos panoramas en las pasadas elecciones generales o en anteriores andaluzas.

Euskadi



Vamos con los resultados en Euskadi. Ya sabemos que ha ganado el PNV y ha aumentado sus escaños y todo. En este mundo alternativo vemos que el Partido Abstencionista podría llegar a gobernar Euskadi con cierta comodidad. Se quedan a 7 escaños de la mayoría absoluta, por lo que solo una gran coalición entre el PNV con EH Bildu y Podemos además de PP o PSE-EE podrían echar al abstencionismo de Ajuria Enea.

El 37,74% de los vascos (647 663 personas llamadas a las urnas) se decantaron por la causa de la abstención, los ganadores de la noche. Los votantes del PNV fueron el 23,18% (397 664), segundos en liza. Los resultados reales le dan el 37,65% de los votos emitidos, aunque ya sabemos que más de un tercio de los vascos se quedaron en casa a la hora de ir a votar.

Galicia



En el caso de Galicia, la mayoría absoluta de Feijoo y el Partido Popular no sería tal. Eso sí, se quedaría muy cerca del Partido Abstencionista e, incluso, la superaría en la provincia de Orense. En el caso de Lugo se quedan a poco más de dos mil votos. La gobernabilidad de Galicia se vería algo importunada con la victoria en minoría de los abstencionistas y necesitarían pactos para llegar a gobernar. Lo mismo pasaría con Feijoo que sus victorias arrolladoras en la vida real no se trasladarían y necesitaría pactar.

No hay que sacar conclusiones en clave nacional de lo que sucede en las comunidades autónomas, aunque es curioso que esta vez, un par de meses después del 26-J, Lugo haya caído en manos de los abstencionistas. En las generales de este año, hubo dos provincias azules, en estas autonómicas, más gente se ha quedado en casa.

Victoria ajustada en escaños del Partido Abstencionista, pero no tanto en votos y porcentaje de los mismos. De los 2 261 231 gallegos llamados a las urnas, el 35,79% de los mismos se decantó por el PA (809 330). Esos son 138 907 votos más que los que atesoró el Partido Popular (670 423) con el 29,65% de los mismos. A mucha distancia quedan el resto que ni sumando fuerzas llegan a lo que consiguió el rodillo de Feijoo.