Como ya dije, han empezado las fiestas de Algorta, el pueblo está tomado. Hoy saldré con las de clase por aquí, para celebrar el feliz retorno de Nagore. Quiero dejaros unos escaneos del panfleto de fiestas, para que veáis cómo son las fiestas en Vizcaya.

<- Lista de actividades, en euskera

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Hoy he estado en Bilbao, he ido a ver si me cambiaban una cosa en el FNAC (no he podido, porque no estaba la titular de la tarjeta) y antes de entrar he pasado por delante de El Corte Inglés. En la fachada del edificio he visto un cartel gigante de Martina Klein (bonitas piernas, por cierto). El caso es que me he pegado un buen susto al ver a una persona de ese tamaño, a pesar de ser tan guapa y (aparentemente) simpática como Martina Klein. Tras eso me he preguntado: ¿de verdad estamos preparados para la ingeniería genética? Mira que como hagamos un bicho de 30 metros de alto, se nos desboque y no haya un superhéroe para arreglarlo la cagamos. Y ya si es en Nueva York, olvídate, que esa ciudad tiene el mayor índice de peligro de destrucción por supervillanos de todo el mundo, por encima de Tokio y Godzilla. ¿No deberíamos crear antes unos superhéroes y luego experimentar?, por si sale algo mal, los tenemos pa protegernos xDD

Y ahora la cuestión filosófica del día: todo en esta vida, absolutamente TODO, tiene efectos secundarios. Da igual lo pequeño o tonto que sea, todo tiene efectos secundarios, buenos o malos, pero cualquier cosa, incluso el no hacer nada, a eso se le llama pros y contras, queda más bonito, pero en realidad son efectos secundarios. Ya nada te libra de ellos.

Como tampoco lo hace leer este blog, así que lo dejo por hoy. Hasta otro día