Para el que no lo sepa, nací en Bilbao. Cerca del centro, a escasos metros de la ría de Bilbao, con La Catedral del fútbol de fondo, nací en el barrio de Deusto, en la clínica San Sebastián, por lo que puedo lucir orgulloso en mi DNI que la ciudad que me vio nacer es Bilbao y por tanto soy bilbaíno de nacimiento. A pesar de ello toda mi vida ha transcurrido en Getxo, un municipio muy grande, entre los 5 ó 6 con mayor tamaño de Euskadi y dentro de Getxo en el barrio de Algorta, un barrio con identidad propia que muchos lo consideran (consideramos) como un pueblo independiente.

Y todos los años por estas fechas se celebra el Festival de Jazz, entre otros, el verano es un carrusel de festivales de todo tipo de música, jazz, blues, habaneras, bailes regionales… El caso es que este festival atrae a un importante número de turistas o personas que se acercan a la localidad para disfrutar de la música y claro, es una gran oportunidad para los negocios locales. Los entusiastas del jazz suelen ser gente con cierto nivel adquisitivo, no digo ricos, pero no son el prototipo de personas que hacen botellón, por lo que los bares de la zona sí consiguen ciertos beneficios, no como pasa en fiestas, porque se llena todo de adolescentes con litronas.

El caso es que mi padre tiene una hamburguesería en Algorta, algunos dicen que legendaria, otros que muy buena, se llama Alvarito´s Bar y debido a eso todo el mundo en el pueblo me conoce, lo cual es bonito, porque paseas por la calle y mucha gente te saluda, te suena todo el mundo. El caso es que el Ayuntamiento, el club de Rugby y no sé quién más han decidido hacer una “Feria de la cerveza” mientras dura el festival. Supongo que al estar subvencionados los precios serán más bajos y al estar en la puerta del concierto tendrán una afluencia masiva de gente. Además resulta que al club de rugby le habían denegado la caseta de fiestas, para vender bebida y sacar dinero, por incumplimiento de las normas, por lo que este año se quedaban sin ella y por tanto sin dinero. Ahora se sacan de la manga esta “feria” que fastidia, y de una manera muy grande, a los pequeños comercios a los que les toca seguir adelante sin la ayuda del ayuntamiento.

Sinceramente me parece una vergüenza que el ayuntamiento decida apoyar esa iniciativa en un momento de crisis que puede venir bien a los comercios locales. Son unos simples aprovechados. Ojalá les salga el tiro por la culata y acaben debiendo mucho dinero.

Un saludo