Anda que no habremos visto películas o series de institutos americanos donde la pirámide social está muy delimitada con ciertos grupos. El equipo de ‘football’ y el de animadoras a la cabeza y el de audiovisuales (los empollones y frikis) en el sótano. Como casi todo, eso se puede extrapolar a Twitter. En el caso de la red del pájaro azul, también tenemos varias categorías que varían en función del número de seguidores y la influencia social que pueda emanar de cada uno. Este es un post que llevaba tiempo en borradores, pero gracias a este tuit de @elcarty me he decidido a remodelarlo y sacarlo a la luz.

Cuentas verificadas

En lo alto de la pirámide social se encuentran estos usuarios. Todos los conocemos porque transcienden de Internet y tienen fama fuera de la Red. Son los deportistas, periodistas, actores, presentadores, modelos, etc. Gente que ya gozaban de cierta fama e influencia y la traducen dentro. Nada que no hayamos visto. Se les reconoce porque Twitter ha decidido que son importantes y verifica sus cuentas oficiales para no dar lugar a duda. Son los amos de la barraca.

Gurús

Los gurús son la clase inmediatamente inferior a los verificados. En algunos casos pueden saltar de categoría y tener más transcendencia gracias a sus actividades en la Red. El señor Dans ya ha saltado la barrera del gurú a la cuenta verificada. Me parece que el ejemplo perfecto de esta categoría es el amigo @Yoriento, que además tiene libro. Esa es otra, sacar un libro en papel y dar el coñazo en Twitter es un síntoma de gurú. Otras cuentas como @DiosTuitero, @Norcoreano o @Gerardotc entran dentro de esta categoría. Pongamos la barrera de los 100.000 followers para acceder al rango de gurú.

Clase media-alta

En esta categoría entran un tipo amplio de usuarios. Son aquellos que están entre los 10.000 seguidores y los 100.000. Tienen bastante influencia, pero no llegan al nivel de los gurús. Ahí, como en tierra de nadie. Pero felices a su manera. Dentro del mundillo del Social Media hay bastantes de este tipo. Me vienen a la cabeza amigos como @Twittboy, @VilmaNunez o @ClaraAvilaC. Buena gente que sabe del tema y disfruta con ello.

Clase media-media

Entre los 5 000 seguidores y los 10 000. Ese tramo de la red social en la que la influencia no es muy grande, pero en algunos ámbitos te llaman ‘influencer’. En esta horquilla hay bastantes usuarios, generalmente aquellos que llevan más de cinco años y “son de toda la vida”. @Pixelillo, @MariaBernalT, @dmyuv o @AnitaPatataFrit. Buena gente.

Clase media-baja

Aquí nos encontramos a aquellos que pasan de los 1 000, pero no llegan a los 5 000. El inicio de la clase media. Con cierto número de seguidores e influencia. También es un nutrido número de usuarios. El propio @elcarty, @GlamourNarcotic, @AlbertoMakusikusi o @AlmaBotxera son algunos grandes ejemplos (y muy buenos, ojo).

Clase baja

Por debajo de 1 000 seguidores hay mucha vida. Demasiada, incluso. Los llamados #pocosfollowers, que a su vez son los que dan vidilla a la red social. La base de currantes de esto del Twitter. Me vienen a la cabeza un montón de grandes profesionales como @mgonzalezcoloma, @anagmoldes, @masqueropa o @theblackcity27. Gente muy maja y que le da mucha vida a esto y merece la pena entrar a conversar.

Pues este es el desgranado de la pirámide social. No deja de ser una auténtica chorrada, pero bueno, había que desquitarse y escribir un post. Al final, como todos sabéis, los seguidores no son realmente importantes, es más interesante lo que se hace con ellos. Yo en Twitter estoy para conversar y pasármelo bien y eso se puede hacer con muchos seguidores o con unos pocos, pero interesantes y activos. Así que ya sabéis, a disfrutar, que para estar a malas, no merece la pena.