Hace ya más de dos años que se nos fue el maestro. Aunque cuando se lo decías se enfada y respondía “dime, pequeño saltamontes”. Ahora, la sala de exposiciones del Canal Isabel II de Madrid (C/ Santa Engracia, 125) se dedica a la vida y obra del gran fotoperiodista español.Un hombre que vivió a través de su cámara hechos históricos como la Revolución Cubana o la Marcha sobre Washington y el célebre discurso ‘I have a dream’ de Martin Luther King. ‘Enrique Meneses. La vida de un reportero‘.

Un edificio impresionante acoge este recuerdo a Meneses (@emenesesm). Dentro de las instalaciones del Canal, en lo que parece un antiguo silo. Para entrar hay que mostrar el DNI y esperar a que lo apunten antes de poder deambular hasta el lugar de la exposición. Dividida en cuatro plantas, en ellas se van mostrando fotografías tomadas por Enrique de distintos acontecimientos históricos. Todas ellas salpicadas por frases y anécdotas sacadas de sus memorias.

En la planta baja se encuentra el contexto de toda la obra. Los distintos sucesos que cubrió Meneses en sus años de fotoperiodista y varios de los objetos importantes en su trayectoria, como el casco que usó en la guerra de los Balcanes o Adelita II, su última máquina de escribir antes de pasarse al mundo digital. Además se presenta un documental en bucle con declaraciones del propio Enrique. No es el obligatorio ‘Oxígeno para vivir‘, es uno hecho especialmente para la exposición y por el que pasan periodistas como Rosa María Calaf o Sindo Lafuente.

Durante cuatro miércoles se han programado visitas a la exposición y los viernes están disponibles para grupos, por lo que te puedes apuntar si te interesa. La exposición está abierta desde el pasado 16 de abril y se mantiene hasta el próximo 26 de julio. Cierran los lunes y el 1 de mayo, tenedlo en cuenta a la hora de pasar a verla.

Una exposición terriblemente recomendada. Obligatoria para cualquier estudiante de periodismo, periodista, comunicador o, simplemente, aficionado a la Historia. Enrique Meneses vivió en sus carnes todas las turbulencias del siglo XX y las pudo retratar con sus distintas cámaras. Para el recuerdo nos quedan sus múltiples anécdotas. Como aquella en la que el entonces príncipe Juan Carlos iba siseando a una chica desde el coche y esta no se dio la vuelta en ningún momento. O aquellas en Cuba, Egipto o Estados Unidos. El mejor homenaje a Enrique Meneses es pasarse por esa exposición y ver su gran trabajo. Su vida y obra.

P.D: La foto que ilustra este post es de InfoArte. También tiene un gran post al respecto.