Si vivís en España, veis más o menos los informativos de televisión y leéis los periódicos sabréis que en Madrid han estado de primarias socialistas. El triunfo final se lo ha llevado Tomás Gómez, el denominado (no sé si por él, su equipo o los medios de comunicación) como el ‘candidato de los militantes’. Así que Tomas Gómez se enfrentará a Esperanza Aguirre y al resto de candidatos en la lucha por la Comunidad de Madrid. El caso es que hay muchas opiniones al respecto de la celebración de primarias, unos dicen que dividen y muestran débil al partido y otras todo lo contrario, que lo fortalecen.

En mi opinión unas elecciones primarias mejoran la imagen del partido en cuestión, les muestran abiertos a la opinión de sus bases, ellos deciden en las urnas a quién quieren como candidato. En Estados Unidos se hace mucho, prácticamente para cualquier cargo público con elección se realizan unas primarias entre las bases del partido. Se recuerdan bastante las primarias de 2008 donde Hillary Clinton y Barack Obama, a la postre ganador de las presidenciales, se enfrentaron en una batalla sin cuartel por la nominación de su partido. Pero estos son los casos más sonados, últimamente saltan las noticias que el sector más radical del Partido Republicano, el llamado Tea Party, ha ganado las primarias de cara a la elección de las cámaras de representantes de los EE.UU.

Por eso creo que es una muestra de fortaleza, de confianza, quién mejor que los votantes para elegir a la gente que va a votar. De hecho en charlas personales con amigos, familiares y compañeros sale a relucir la escasa confianza que tienen con los virtuales candidatos a las generales de 2012, Zapatero y Rajoy, quizás sea el mejor momento para montar unas primarias, al estilo USA, a lo grande, a lo fantástico, espectacular. No soy militante de ninguna formación política y en las últimas elecciones he votado en blanco, porque no me agradaban ninguno de los candidatos, pero no me importaría afiliarme a algún partido si en una ronda previa pudiera elegir a una persona a la que sí votaría, aunque me defraudase a la larga, lo importe es votar.

Tratar de convencer a tus compañeros de partido, a las personas que te van a votar de que lo hagan es una meta complicada y ahí radica su diversión. LAs campañas en España son eternas, empezaron en 1975 y siguen perdurando, estamos en una campaña electoral perpetua, aunque lo duro viene siempre cuando hay que ir a votar. ¿Por qué no preparar una estrategia con mayor recorrido y conseguir el apoyo de tus simpatizantes antes que el de todo el mundo? Unas primarias, además, ayudan a conocer mejor tanto al candidato como al programa o las ideas que tiene. No es una idea tan descabellada ni tan mala, me gustaría que a partir de hoy las elecciones fuesen precedidas por primarias para poder elegir al candidato perfecto.

Un saludo :D

Imagen del gran Forges.