En las últimas elecciones andaluzas me dio por jugar a la política ficción y las ucronías con un mapa electoral distinto si contábamos la abstención (bastante alta) como si fuese un partido más. Tres años después he decidido volver a hacer lo mismo con los resultados en la mano y, ya de paso, comparar los resultados con los de 2012. Esto es lo que ha sucedido.

El Partido de la Abstención (anteriormente abstencionista) ha vuelto a ganar las elecciones con amplia mayoría gracias a los más de dos millones y cuarto de votos y el 36’07% de los votos. Eso se ha reflejado en 40 escaños en el Parlamento. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se ha tenido que conformar con algo menos de un millón y medio de votos y el 22’42% de los apoyos en las urnas, lo que representa 25 escaños. El Partido Popular, tercera fuerza andaluza, se conforma con poco más de un millón de votos, que equivale al 16’93% del total y consiguen 20 diputados. Podemos (9’39%) con 11, Ciudadanos (5’87%) con 8 e Izquierda Unida (4’36%) con 5 escaños son el resto de fuerzas que obtienen representación parlamentaria. Unión, Progreso y Democracia se tiene que contentar con el 1’21% del apoyo andaluz. Muy lejos de IU o C’s.


 

En ninguna provincia ha perdido el Partido de la Abstención y eso le ha ayudado a proclamarse gran vencedor de los comicios autonómicos andaluces. Más de un tercio de los electores andaluces se han decantado por este partido que vuelve a ganar en la provincia sureña como lo hizo en 2012. Aunque esta vez tienen motivos para estar contentos y otros que pueden preocupar un poco a esta formación tan especial.

Si bien han vuelto a ganar, el Partido de la Abstención se deja 7 diputados por la irrupción de las nuevas fuerzas políticas como Ciudadanos o Podemos. También bajan el PSOE y el PP, aunque es este último el que se da el golpe más gordo al perder 8 diputados respecto a las elecciones de 2012. El PSOE frena la sangría y la deja en 4 escaños. Extrañamente, IU mantiene el mismo número de escaños de los anteriores comicios. La buena noticia para los abstencionistas es que consiguen grisear todo el mapa. En 2012, Jaén fue el último reducto socialista y en esta nueva fiesta de la democracia consiguen imponerse en esa provincia.

El mapa gris que encabeza este post es el representativo si contáramos a la abstención como un partido más con su voto. El recuento por provincia quedaría así.

  • Almería: PA: 5. PP: 3. PSOE: 2. Podemos: 1. C’s: 1.
  • Cádiz: PA: 6. PSOE: 3. PP: 2. Podemos: 2. C’s: 1. IU: 1.
  • Córdoba: PA: 4. PSOE: 3. PP: 2. Podemos: 1. IU: 1. C’s: 1
  • Granada: PA: 5. PSOE: 3. PP: 3. Podemos: 1. C’s: 1.
  • Huelva: PA: 4. PSOE: 3. PP: 2. Podemos: 1. C’s: 1.
  • Jaén: PA: 3. PSOE: 3. PP: 2. Podemos: 1. C’s: 1. IU: 1.
  • Málaga: PA: 7. PSOE: 3. PP: 2. Podemos: 2. C’s: 1. IU: 1.
  • Sevilla: PA: 6. PSOE: 5. PP: 3. Podemos: 2. C’s: 1. IU: 1.

Los resultados por provincias están ordenados según el porcentaje de voto obtenido. A ver si en unos días me animo a realizar una infografía interactiva para comparar los datos de 2015 con los de 2012 y así hacer algo vistoso y bonito con todos estos datos que me ha dado por sacar únicamente por entretenimiento.

Resultados reales de los comicios de 2015 en Andalucía.

Resultados reales de los comicios de 2015 en Andalucía.

Si queréis conocer los resultados reales (sin contar la abstención) y poder comparar, mi recomendación es que os paséis por el portal de RTVE al respecto. Es curioso comparar los datos reales con estos de política ficción y comprobar que se clava el resultado de Izquierda Unida, se queda muy cerca de Ciudadanos y también se podría considerar aproximado el de Podemos. No así con los dos grandes que verían muy mermado el número de escaños que les correspondería. Así, podemos afirmar, otra vez, que la gran ganadora en las elecciones andaluzas es la abstención. No con mayoría absoluta. También es cierto que ha perdido fuerza, pero sigue acaparando 40 escaños.