Seguro que a estas alturas estás un pelín harto de leer twitts sobre Foursquare, que estoy en nosedónde, que he checkeado en nosecual sitio, pero es que Foursquare, principalmente, lo está petando en el mundo 2.0 más “radical”. Quiero decir que si no eres usuario avanzado, hábil o compulsivo del mundo 2.0, pues seguramente estas redes te las traigan flojas, pero lo cierto es que es un auténtico boom. Quizás alguien se pregunte de qué demonios estoy hablando, pues es una aplicación para “ticar” en qué lugar estás en ese momento preciso.

Tengo que reconocer que estoy enganchado a Foursquare, por si alguien no estaba al corriente, y trato de chequear siempre que voy a algún sitio y en caso de no existir, pues lo creo, que me dan más puntos :D. Claro que como en todo existen problemas, el mío es que el terminal telefónico que utilizo, el iPhone, a veces no tiene una precisión muy buena y me pone en otro lugar más alejado al que estoy y ello impide que pueda chequear y me lo contabilicen, porque según el móvil, no estoy ahí. Lo que sí me gusta es el sistema competitivo de puntos que lleva la red, el medir tus checkins con la lista de amigos es bastante interesante y en mi caso competitivo, siempre trato de etar en lo más alto de la clasificación, de manera “legal”. Y algo que me pareció curioso es que mientras que en Bilbao yo compito contra toda mi lista de amigos, da igual de dónde sean, en Barcelona, sólo se “pelea” entre los de la Ciudad Condal, no sé si será así en otras ciudades importantes.

El caso es que cada vez es más la gente que se apunta y chequea en sus lugares convirtiéndose en el “Mayor” o alcalde del lugar, hecho que en Estados Unidos se premia con ventajas en algunos establecimientos. Eso en mi caso me parece improbable, puesto que normalmente tiendo a ir a los mismos sitios, casi todos los días y quitarme un mayorazgo es una tarea imposible, por ahora, con 60 checkins en algunos lugares, tendría que estropearse el móvil para ello. Pero no sería una mala iniciativa empezar a premiar a los clientes fieles, demostrándolo vía Foursquare.

Pues eso, que el geoposicionamiento social, personificado en Foursquare, está más en boga que nunca, quizás sea una moda pasajera, pero en lo que a mi respecta seguiré usándola para controlar los sitios donde voy y llevar una especie de diario de mis viajes. Un saludo.