No sé si conocéis el tema. Resulta que un hombre llevó a Urgencias a la hija de su pareja sentimental que está muy mal, al final la pobre niña de tres años murió. El informe médico reveló abusos físicos y el hombre de 25 años fue detenido a espera de la decisión judicial. Hasta aquí todo “normal” o todo lo normal que se puede ser en estos casos. Eso ocurrió el viernes, ayer sábado el periódico ABC abría en portada con esto:

Imagen gracias a kiosko.net
Imagen gracias a kiosko.net

Ahora, resulta que el detenido no tenía ninguna culpa. Tanto su relato, como el de su pareja, concuerdan en que la niña sufrió un accidente y el acusado trató de reanimarla sin éxito. Esto es lo que afirma la autopsia realizada ayer, el hombre es inocente y tras ver la portada del ABC, mucha gente teníamos interés en ver qué hacían hoy. No he comprado ese periódico, pero revisando la edición online del diario, tampoco encuentro nada. A continuación os muestro, de nuevo gracias a Kiosko.net, la portada de hoy.

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Y la pongo en grande para que hagáis un “Encuentra a Wally” con la rectificación por la pifia monumental de la portada del sábado. ¿La veis?, por favor, buscad un poco más y a ser posible mejor. Estar está, pero como siempre, la culpa es de otro. En vez de andar con pies de plomo, tratar de contrastar fuentes y toda la demás parafernalia profesional aprendida en la facultad y olvidada según se sale por la puerta con el título en la mano, decidieron tirarse a la piscina y saltarse a la tolera la presunción de inocencia del detenido. He de decir que no les culpo en exceso, hoy en día, en España, nadie se puede amparar en la presunción de inocencia, pues a todos se nos ha arrebatado, ¿quién?, la empresa o empresas a las que se les ocurrió poner un canon digitalpor si acaso se piratea.

Con este post quiero poner de relieve que una posición y unas aseveraciones por parte de cualquier medio, en este caso es demasiado fuerte, pueden colocar a la opinión pública de un lado y manejar su conciencia y conocimientos sobre un tema “lejano” de la manera que quieran. En cierta medida, nosotros pensamos lo que quieren que pensemos. Pero tampoco es culpa suya, la culpa es nuestra por dejarnos convencer, que es lo fácil. Creo que con una disculpa pública todo se debería de solucionar.

Un saludo