Uso de un periódico del día anterior.

Este es el uso de un periódico del día anterior. / Ion Curiel.

Una de las cosas bonitas que tiene el Periodismo es que siempre se supera. Ya sea para bien o para mal. En lo que levamos de 2013 hemos asistido al anacronismo que representa un periódico en papel tal y como está planteado hoy día. Hablo, evidentemente, de ‘El País’. Por un lado nos encontramos con la publicación de una foto falsa de Hugo Chávez y por otro con el tirón a la manta de la contabilidad ‘creativa’ de Bárcenas en el seno del PP. Dos casos en los que se ha demostrado que el concepto del papel mola, pero no tal y como se presenta actualmente.

El caso de Chávez es paradójico. Se publicó una foto falsa en portada dando al traste con gran parte de la credibilidad del medio y un pellizco de dinero que no sobra precisamente. No se revisó de manera rigurosa y se confió demasiado en lo que afirmaba la fuente. Por otro lado está el caso de ‘El Mundo’ y Pedro J. que rechazaron comprar y publicar dicha instantánea. Editaron el ejemplar con esa foto de portada y la cagaron. No pudieron rectificar hasta el día siguiente, pero el texto más leído de la web del medio fue la aclaración de ‘El País’ y las disculpas a los lectores. Punto uno, el papel no es lugar para la actualidad, ni para las exclusivas. Con la velocidad que tiene Internet para propagar noticias y rumores, el día siguiente queda muy lejos. Me parece bastante revelador que las portadas de ‘El País’ sobre los debates electorales salgan día y medio después de que se celebren.

Luego está el caso Bárcenas. Un ejercicio de Periodismo de investigación (o filtración debido a su prestigio ganado con los años). Lo que se debe de ahcer, lo que debería se run medio de comunicación. Para conocer las noticias más ‘mundanas’ hay otro tipo de soportes, pero el periódico está para guardarlo y enmarcar esos reportajes que cambian el mundo. A todos nos gustaría haber destapado el escándalo Watergate y poder hacer Periodismo de ese nivel. Tengo una amiga que busca, casi a la desesperada, la forma de financiar ese servicio público de destapar secretos que se intentan ocultar y el común de los ciudadanos deberían conocer. Los medios cada vez pecan más agencias y menos trabajo de calle e investigación. Lejos queda el servicio público. Informar, formar y entretener, ese era, en un principio, el triunvirato periodístico. En el caso Bárcenas, ‘El País’ salió con la noticia en versión digital a pocas horas de haber publicado la edición impresa sin los papeles. Éstos salieron al día siguiente. Una vez más, fueron demasiado lentos.

El periódico en papel, diario, debería invitar a la reflexión o a la contextualización global de un problema o noticia. No tiene sentido lo que sucede ahora de duplicar las noticias en web y papel. Es un copia y pega a la inversa que en sus inicios. Ahora pasa de la pantalla a la tinta y no al revés. ¿Cuál es la solución? Quizá sea no publicar de manera diaria y enfocar los esfuerzos en Internet o dispositivos móviles. Hay que probar y experimentar, no queda otra. Lo único cierto, ahora mismo, es que me da vergüenza pagar 1,30€ por un periódico obsoleto (y el actualizado me sale gratis, por ahora) y sea súper fino. Creo que la foto que ilustra el post refleja bastante bien lo que sucede con un periódico del día anterior. El problema es que el día anterior es justo cuando se imprime.