¡¡¡CAMPEONES, CAMPEONES, OE, OE, OE!!! ¿Os suena?, a quién no. Es el grito clásico que se canta en España cuando algún equipo gana algo, suele ir acompañado de saltos, chillidos, alcohol y una irrefrenable alegría de todo el mundo. Siempre se acompaña de Queen y su himno, porque ya es un himno, “We are the champions“. De hecho es una canción que todos los equipos quieren escuchar, la demostración palpable de que han ganado aquello que querían, que son los mejores en un campo determinado, que son los campeones, vaya.

¿Y a qué viene esto?, buena pregunta de sencilla respuesta. A lo de siempre, vender la piel del oso antes de cazarlo (o Cazorla xD). Se está disputando el Mundial, uno muy descafeinado, todo hay que decirlo, con algunas sorpresas como las eliminaciones de Francia e Italia en la fase de grupos, la clasificación de Corea del Sur y Ghana, y que los Estados Unidos, donde no triunfa el fútbol, se hayan clasificado primero de grupo por encima de Inglaterra, el país que inventó el fútbol. Al margen de eso, España apareció en Sudáfrica rodeado del aura de favorita y triunfadora. Atrás quedaba el derrotismo y la mala suerte de ediciones anteriores, eran/son favoritos y iban/van a por todas.

Pero el infortunio, el azar adverso o la mejor táctica de los rivales, ha provocado que España perdiese el primer partido y se encuentre en la cuerda floja. Queda un partido, contra Chile, el teórico más complicado del grupo. Y a España sólo le vale ganar, no puede hacer nada más (bueno, igualar el resultado de Suiza), toca currarse un buen partido ante el rival más difícil de la primera fase. ¿Caerá España en primera ronda como Italia y Francia? Para eso habrá que ver el partido.

Pero el problema no es el equipo en sí, es la panda de acólitos que les siguen. No voy a negar que me encanta el sensacionalismo, y que uno de mis trabajos soñados es ser el que hace las portadas de ‘Marca’ (brutales!!). De hecho os voy a poner algunas de mis favoritas a continuación (aviso que todas son propiedad de Marca y Unidad Editorial)

Y sí, Zidane nos jubiló a nosotros, 3-1 en octavos y a casa a las primeras de cambio en el Mundial de Alemania de 2006. La cosa no ha cambiado demasiado, es cierto que se ganó la Eurocopa, pero todo el mundo sabe que esa euforia desmedida siempre ha estado con nosotros, rondando a la selección. Y lo peor de todo es que a pesar de montarlas gordas, Marca sigue haciendo lo de siempre (cosa que me parece legítimo) y es euforizar la población y si España pierde, meterle caña por todos lados, que sirvan estas portadas (de un día para otro) como ejemplo.

Yo por lo pronto seguiré haciendo lo de siempre, animando desde el salón de mi casa y con el semblante cariacontecido por lo que pueda pasar. Es posible, pero será difícil. Yo espero que España gane y se clasifique, pero si no, no pasará nada, no se acaba el mundo y continúa el Mundial, a disfrutar de la fiesta del fútbol. En cuanto a nuestra prensa deportiva, debería de apoyar en la victoria y en la derrota. Criticar siempre está bien, pero con afán de mejora, no ahí a hacer daño, como se tiende a hacer en este país. Por mi parte nada más, sólo decirle a Vicente del Bosque, que si sus jugadores se empeñan en meter balones colgados al área para que alguno entre, por lo menos que saque al que mide casi 2 metros (Javi o Fernando), que igual así les da por llegar y meter gol, que ellos van bien de cabeza. En fin, me despido, nos vemos esta tarde a las 20:30 en Twitter y ante la tele, para sufrir todos juntos con J.J. Santos y sus “comentarios” y, en mi caso, disfrutar de Camacho, que es un crack comentando partidos de la selección.

Un saludo.