Mucho se habla de la muerte del papel, del fin de los periódicos, de la crisis del periodismo. Es cierto que los jóvenes, por normal general, no consumimos prensa y también es cierto que las ventas de los diarios bajan. Los libros siguen manteniendo su romanticismo y la gente los compra, a pesar del precio y los lectores electrónicos. Una de las grandes frases que suelo oír es la de “yo me informo por Internet”, lo cual no suele ser del todo cierta. En la charla que de la Euskal Encounter, me preguntaron sobre la manera de escribir en la Red (fue uno de las cosas que mencioné, un estilo distinto) y creo que existe un estilo distinto en un periódico en papel y en una web, al menos debería. Yo no escribo igual aquí que en trabajos de clase, en el blog lo hago de una manera más ‘directa‘, por llamarla de alguna manera, no es lo mismo. Y es igual en los periódicos, que están hechos para ser consumidos con más tiempo que las noticias en Red.

Es cierto que lo que sale en la web es inmediato y contra eso un periódico no puede competir, aunque sea su propia marca en Internet, por eso se debe de hacer un producto distinto, ofrecer algo. Creo que la gente que lee noticias en el ordenador buscan la información rápida, el consumo inmediato, el saber qué ha pasado más que la profundidad de la noticia. Al leer en pantallas buscamos textos rápidos de leer y bien estructurados, ese es el éxito de Twitter, 140 caracteres que te enteras en un sólo golpe de vista, pasa con las noticias por esa vía, al leer el tweet con el titular, más o menos sabes lo que ha pasado y si te interesas pinchas, es como leer los titulares del periódico.

Ya he disertado en varias ocasiones sobre este mismo tema y lo voy a decir una vez más, los periódicos deben cambiar, adaptarse y saber a dónde se dirigen, puesto que sin rumbo fijo vamos a ir mal. Si echamos mano de los datos, a poca gente le interesan las secciones políticas, de hecho a Eriol le pasa eso, le interesa lo internacional, no lo nacional. Creo que la prensa de papel debería ser una fuente de análisis, contextualización e interpretación de los hechos, más que una fuente informativa, ya que es el medio de información más lento. Y tendría que cambiar el formato de sus textos, nos estamos acostumbrando, y cada vez más, a leer menos cantidad seguida, los textos largos cansan y tanto adorno acaba desdibujando el contenido. Escritos no muy extensos, ni rebuscados, que intenten llegar al quid de la cuestión y explicar algo sobre un tema que ningún otro medio haya hecho. Hacer de la “lentitud” su arma. Internet, la televisión y la radio compiten con la inmediated, ¿por qué no competir con la “sosegación” y la frialdad de ver los hechos casi un día después de producirse?

El papel no ha muerto, por mucho que Enrique Dans trate de matarlo. Puede que esté enfermo y necesite un trasplante para volver a la vida, si se supieran jugar las cartas y hacer un producto atractivo a una mayor parte de la población, puede que volviéramos a ver una “edad de oro” de la prensa, pero eso es mucho suponer. Además haría falta una buena distribución, como tienen los gratuitos que los puedes encontrar fácilmente y casi sin quererlo. Por ejemplo, me parece una broma de mal gusto la imposibilidad de conseguir un periódico de pago en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Información de la Universidad del País Vasco y que la variedad de gratuitos ascienda a uno, el Qué Nervión! Pero bueno, ese es otro tema. Creo que al papel le queda mucha batalla todavía y toca replantearse la estrategia. ¿Qué pensáis? :_D

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