Sí, lo reconozco, este post puede generar polémica (o no, quién sabe), pero para un día en mucho tiempo que se me ocurre un tema ‘nuevo’ sobre el que escribir, no me increpéis. Estaba leyendo esta mañana ‘El País‘ de ayer cuando he visto esta noticia, me ha llamado la atención el titular y al ser tan cortita, la he leído completa. Como siempre digo, este es un blog puramente de opinión, aquí la información es contextualizadora o ventajista hacia mi postura, así que voy a resumiros la noticia. Tres parlamentarias del PNV han repasado varias áreas de la política lingüística del gobierno de Patxi López, entre lo que destacan está que el ejecutivo trata de “reducir hasta la extinción el euskera del ámbito público”. También lamentan que el euskera haya pasado de ser un requisito lingüístico obligatorio a ser solamente un mérito.

El mayor problema que existe con el euskera es su complejidad. Es un idioma extremadamente complejo de aprender para alguien que no tenga un interés destacado en ello. Con esto quiero decir que quien desee aprender euskera, por voluntad propia, no porque lo necesite para acceder a un empleo, lo va a tener más fácil, simplemente por el interés. El caso es que durante un tiempo, y aquí van las connotaciones políticas, el que el PNV estuvo gobernando, el euskera se convirtió en algo obligatorio a la hora de optar a un trabajo. Está claro que un vascoparlante tiene todo el derecho del mundo a ser atendido en su lengua.

Creo que no se debería ‘obligar’ a la obtención de ningún título acreditativo en cuestiones idiomáticas. Al igual que no tengo que acreditar que sé castellano (porque no lo hago), no me deberían de exigir que acredite saber euskera. Quizás a preguntas simples sirvan respuestas sencillas, no es necesario sacarme un título oficial para ello, alguna vez que me han preguntado en euskera (sea trabajando o no) he respondido hasta donde he podido en esa lengua y he continuado en castellano, no sin antes pedir perdón por mi ignorancia. Unas nociones básicas, pequeños cursos de formación deberían de ser suficientes, al menos para el buen desarrollo de la vida laboral.

Imagen del portal del Ayuntamiento de Ermua (ermua.es)

Durante años he conocido gente que ha expresado su disconformidad con los exámenes de acceso a la sanidad pública vasca, donde el euskera ha tenido una gran importancia. Rebuscando información, no muy concluyente, me he encontrado con este post de Vida Saludable, al que no le doy mucha credibilidad por su ideología política, pero que puede servir para ilustrar parte de lo que digo. Eso sí, advierto que debería leerse con bastante escepticismo.

Para terminar me gustaría citar las palabras del socialista Jon Juaristi, miembro del Consejo Asesor de la lengua vasca, “en Alcobendas el euskera no sirve ni para preguntar la hora”. Creo que tiene parte de razón, es cierto que nuestra lengua es un valor cultural incalculable, es algo bonito y se debe de conservar, los amantes de Euskadi somos los encargados de proteger y transmitir este idioma, pero también hay que reconocer que su ámbito de acción es bastante reducido. Fuera de las fronteras de Euskal Herria (entendido como tal las siete provincias vascas, las tres de la Comunidad Autónoma Vasca, la Comunidad Foral de Navarra y las tres vascofrancesas) es complicado hacerte entender en euskera a menos que hables con algún euskaldún. En mi opinión el sistema de méritos es interesante y funcional, en igualdad de condiciones es mejor coger a una persona que hable y escriba fluidamente en euskera, pero que este baremo no sea el que prime a la hora de contratar nuevos empleados o sea una materia más en exámenes de acceso a puestos públicos. Hablamos mucho de fuga de cerebros y puede que parte de esa fuga, en Euskadi, sea por cuestiones idiomáticas, tendemos a pensar más en el extranjero y priorizamos el estudio del inglés al del euskera por la ‘universalización’ del primero.

No sé qué pensaréis vosotros, pero para eso están los comentarios, así que ya sabéis, ¿qué pensáis del euskera en el mercado laboral?