Lo que os voy a contar pasó hace un par de días, llego tarde por diversos motivos, pero no quería que se me pasara sin comentarlo. No sé si sabéis que existe una emisora de radio llamada ‘Punto Radio’, la de Luis del Olmo, pero existe en el panorama radiofónico español. Pues bien, en esa emisora trabajaba hasta hace poco el periodista Ángel González Ucelay, en la sección de deportes. A este buen hombre le han despedido por “incumplimiento grave y reiterado de la prestación de sus servicios”. Diréis, joé, menuda razón para el despido. Pues sí, pero escuchando la historia lo entiendes todo un poquito mejor.

Resulta que la FIFA pide 120.000 € a las emisoras de radio por tener acceso a los estadios y a las ruedas de prensa de los jugadores y entrenadores durante el Mundial. Una cifra nada desdeñable, desde luego. Pues a principios de año, Punto Radio no quiso pagar, de hecho, no quería emitir partidos de fútbol entre semana, puesto que destrozaba la programación. Al final cambiaron de opinión y decidieron ir a por todas, a retrasmitir el Mundial de Sudáfrica, pero el plazo para pagar había expirado y decidieron que Ángel González Ucelay comentase los partidos de España, desde la habitación del hotel, cantando los goles bajito y pinchando el audio de las entrevistas a TeleCinco. Le han echado por negarse a participar en este paripé, claro que él lo explica mejor en su blog “El Banderín“.

Lejos de polémicas de si es verdad o no (aunque en este caso creo al periodista), me parece una soberana tomadura de pelo, tanto al resto de profesionales y empresas desplazadas a Sudáfrica, a los anunciantes y sobretodo a los oyentes. Creo que la actitud de Ángel González Ucelay es digna de mención y reconocimiento, sabedor de lo que estaba ocurriendo, se negó a participar en la pantomima y prefirió perder su trabajo que su dignidad y ética periodística. Y eso, a día de hoy, con la crisis del periodismo y de la economía, es algo que merece mencionarse. Así como el Presidente de Alemania (que lo hay), que tiene un papel parecido al de el Rey en España, que dimitió las unas duras declaraciones sobre la presencia de tropas militares de su país en Afganistán. Gente como ellos, que sacrifican su trabajo por sus ideales quedan pocos y hay que retenerlos.

Lo que quería comentar con el post de hoy es eso, el coraje que le ha echado González Ucelay por mantenerse firme en sus trece y seguir hacia adelante a pesar de que le haya costado el puesto. Un abrazo muy grande para él y le deseo lo mejor, gente con convicciones por encima del dinero es lo que hace falta para crear un país fuerte.

Un saludo.