¿Qué conclusión sacas del AIR2010?
La conclusión que saco, de puertas para dentro, es que evidentemente ha sido un éxito, ha funcionado, ha cumplido el objetivo, ha satisfecho las expectativas que en principio había realizado. Nos ha gustado muchísimo además que unos cuantos días antes de la celebración del evento ya hubiera run run en las redes sociales. Eso nos gustó, pero hay que reconocer que también te genera cierta responsabilidad ver el nivel de aceptación ha tenido, conocer los datos que Chamaleon Tools, por ejemplo, nos ha puesto a disposición de que siete millones de personas hayan tenido noticias de AIR 2010 nos llena de alegría y luego nos obliga a, evidentemente, que el camino que vamos a iniciar, después del evento, tenga unas bases mucho más sólidas.

¿Qué vais a tratar de hacer después de este evento?
Bueno, básicamente lo que queremos hacer es que todo lo que hemos hecho en el evento sea físicamente palpable, se pueda ver, se pueda tocar, sea tangible, que las herramientas que se están diseñando para ello empiecen a ser una realidad, que la gente las acepte, se acerquen a ellas y empiecen a trabajar, que comprendan que efectivamente un gesto, como decía @treintanyero (Javier Maján), por muy pequeño que sea, puede cambiar el mundo. Es así, no hace falta que derroquemos un gobierno y no hace falta que creemos un estado de alarma, cualquier gesto pequeño puede ayudar a que el mundo funcione. Es la teoría del aleteo de la mariposa. Seguramente un gesto muy pequeño en un rincón del mundo puede tener un efecto enorme en el rincón opuesto, eso es lo que queremos que la gente entienda. Que deje de esperar a que alguien venga, el poder de turno, a sacar las castañas del fuego, ahora las castañas las puede sacar él y puede ayudar a los demás a sacarlas. Ya está bien de que si nadie está de acuerdo de lo que están haciendo con nosotros empecemos a hacer nosotros lo que no creemos que no hacen los demás.

¿De quién fue la idea de montar todo esto?
De Manolo Recio. Del Consejero de Empleo de la Junta de Andalucía, él es el padre de esto, él es el padre, el motor, el impulsor y la verdad es que ha sabido transmitir a todo su equipo la necesidad de que el social confirming sea una realidad. Yo creo que además, una de las virtudes que tiene este equipo es que nos lo creemos de verdad y ha sido palpable durante todo este congreso, la gente que no nos conocía y ha podido desvirtualizarnos ha visto que nos lo creemos, que es verdad, que confiamos ciegamente en esto y que por lo tanto todos los que estamos detrás de este tinglado vamos a buscar dos cosas, que nos acompañe un montón de gente y en segundo lugar, que se lo crean igual que nosotros, porque nos lo creemos.

¿Cómo entraste a trabajar en el gabinete?
Bueno, gracias a las herramientas 2.0. Hay gente que dice que son una tontería y una pérdida de tiempo, bueno, yo no lo considero asi, me dediqué durante bastante tiempo. Tengo desde hace cuatro años mi blog, dos años de Twitter y desde 2008 me dediqué por entero a crearme una reputación digital que el día de mañana yo tenía claro que  tenía que abrir puertas profesionales, no solo a mi, si no a cualquiera que se lo tomase en serio. Está claro que el mejor currículum vitae debe de estar completado por una presencia en el mundo digital bastante sólida y fuerte. Empezaron desde la Consejería de Empleo a seguir mi blog, como twitteaba y se creó un gabinete muy especial dentro de la consejería, buscando precisamente esos perfiles más o menos fuertes y me ofrecieron la posibilidad de participar en ese proyecto y no me lo pensé ni una sola vez.

¿Echas de menos el trabajo de campo?
Sí, se echa de menos el trabajo de campo, para qué engañarte. Pero también te digo una cosa, el mundo 2.0 te permite que puedas matar el gusanillo, en mi blog todas las semanas intento meter un vídeo o trato de subir un archivo de audio que me permita mantenerme en contacto con los medios de comunicación en los que he trabajado. Claro que se echa de menos, pero la situación en un medio está como está y el profesional de la comunicación tiene que estar abriéndose camino en una realidad cambiante y debe de ser alguien que se adapte perfectamente a esos cambios. Y ahora mismo las redes sociales y el “periodismo digital” es la opción más potente en la que el periodista pueda trabajar, porque en este mundo el comunicador puede ser su propio jefe, su propia empresa, el propio medio… La segmentación del mercado es tal que puedes crear tu propio micromedio, que nadie me pregunte como se financia eso, yo soy periodista, yo no soy editor. Pero el periodismo, lejos de ser una profesión sin futuro tiene más futuro que nunca gracias a las redes sociales.

Empezaste con la radio, ¿no te apetece montar un podcast?
Sí, de hecho es algo que tengo pendiente desde hace un par de meses, pero no tengo tiempo. Uno de los proyectos que tengo para 2011 es crear un podcast, vinculado a 1001 Medios, donde colaboro como miembro fundador, y sí, haré todo lo posible para crear un podcast, con compañeros del perfil de Jon Laiseca (@jonlaiseca), que me parecen auténticos dioses de esto, y sí, la idea es hacer un podcast. Así sí que es verdad que se mata al gusano bien matado.

¿Piensas que 1001 Medios es un portal de aprendizaje?
1001 Medios es afortunadamente algo que ni los propios integrantes sabemos lo qué es, al contrario que el social confirming. Nosotros lo único que tenemos claro en 1001 Medios es que nos gusta probar, que nos gusta equivocarnos y que nos gusta desarrollar nuestra profesión. Y ahí, dentro de las limitaciones que podamos tener sobre la temática, que ahora solo hablamos de metaperiodismo, en 1001 Medios hacemos lo que nos da la gana y no le damos explicaciones a nadie y si nos equivocamos, nos hemos equivocado y no seguimos por ese camino, vamos para atrás y tiramos por otro. Nos gusta eso, nos sentimos totalmente libres, Rosa Jiménez Cano, que también es miembro, suele decirlo mucho en los correos: “no perdamos el norte, 1001 Medios es para divertirnos”, y eso es lo que queremos, divertirnos. Si de camino ayudamos a gente, convencemos a gente, motivamos a gente y hacemos que gente se inspire en la idea, ame más el periodismo o que el oficio tiene más salidas, bienvenido sea, pero sobre todo buscamos divertirnos y que la gente se lo pase bien con nosotros.

¿Formarías nuevos periodistas en una Facultad?
No me siento preparado, tengo tanto respeto a la profesión que me daría pánico. Una cosa es dar un taller o una charla, cosa que nunca he hecho, pero dar un curso completo de periodismo, no lo sé, tendría que estudiarlo bien, pero posiblemente diría que no. Pero porque siento que tengo tanto que aprender todavía que no me sentiría preparado para formar jóvenes periodistas. Además yo sería mal profesor, porque primero no me gusta suspender a nadie y en segundo lugar, en el periodismo no existen reglas, no existe un dos y dos son cuatro, existen ganas de trabajar, ganas de complicarse la vida, ganas de echarle horas y de aprender. Las reglas para eso son muy básicas: procurar no mentir, que nadie te mienta, ser honesto y contar cosas que tu sabes que son verdad. Sabiendo eso, a partir de ahí, la experiencia es la que te forma.

¿Y si nadie te lo dice?
No lo sé, nunca he estado en una facultad de Periodismo, yo soy licenciado en Derecho y me he formado como periodista en una redacción, he tenido esa enorme suerte. Yo todo lo poco o mucho que sé de periodismo lo he aprendido rodeado de extraordinarios compañeros y excelentes profesionales, suena una frase hecha, pero es verdad. Tanto en mi etapa en la SER, como en mi etapa en Ideal he estado rodeado profesionales que me han enseñado muchísimo, me han enseñado de dos maneras: cómo se deben hacer las cosas y cómo nunca se deben de hacer las cosas. En ambos casos he recibido enseñanzas de los dos tipos, en cualquier caso me veo muy limitado para formar periodistas en una facultad, si se sientan conmigo en una redacción, quizás sí.

Y para terminar, ¿qué es el social confirming
El social confirming es ciudadanía, ciudadanía y ciudadanía. Es la manera de que el ciudadano tenga voz en una sociedad que ha perdido el norte y necesita ser dirigida, de nuevo, hacia lo que de verdad importa. Es una manera de enfrentarse al poder establecido y cuando hablo de este poder no hablo de gobiernos, hablo de capital, del mercado, es una manera de decirle a una empresa, eso no se puede hacer y además voy a hacer todo lo posible para mostrar al mundo que lo que tú haces está mal y no va a pasar nada, no me va a dar cargo de conciencia hacer todo lo posible para que tú quedes en evidencia.