Se dice, no sé quién, pero sé que se dice que existe una dualidad en todo lo que nos rodea. Si ponemos a pensar en ello puede que sea verdad, al menos en la parte que nos interesa, porque como en todo, siempre se barre para casa, expresión que nunca entenderé, con lo fácil que es llenar de mierda al vecino. Las dualidades siempre son representadas como el bien y el mal o el yin y el yan, siendo este el que yo creo que es el símbolo más representativo de las dualidades (a parte de ser bonito). Todo esto viene a cuento de que se está disputando el que seguramente es el tercer evento deportivo más importante del mundo, después de los Mundiales de fútbol y los JJ.OO., me estoy refiriendo al Tour de Francia.

Alberto Contador, en un momento del Tour 2007, que ganó, luciendo el maillot de líder.

Alberto Contador, en un momento del Tour 2007, que ganó, luciendo el maillot de líder.

Soy un seguidor de este deporte, no sé explicar por qué, pero tiene algo que me hipnotiza y me deja pegado a la televisión para ver las etapas de esta gran vuelta y la carrera que transcurre en tierras españolas. Y hoy por hoy, mi corredor favorito, o al menos uno de los que mejor me cae de todo el plantel de la ronda gala es Alberto Contador. El ciclista de Pinto es un fuera de serie, un hombre que da el hachazo justo cuando y donde más duele y tiene un estilo sobre la bicicleta que crea afición. A mi me encanta ver las etapas de alta montaña de este hombre, una estrella mundial, actualmente el mejor ciclista del mundo. Pero si no seguís la infomación ciclista, puede que no sepáis que el equipo en el que corre Alberto Contador, el kazajo Astana, también cuenta con otro ganador del Tour, en este caso heptacampeón, el americano Lance Armstrong. El caso es que hay bastante rivalidad entre ambos corredores, puesto que el español es el nuevo rival a batir y está llamado a ser el sucesor de Armstrong y el propio Lance que quiere volver a ganar otro Tour tres años después de su retirada.

Y he aquí el quid del post, la dualidad, las diferencias, que al menos yo desde mi perspectiva de espectador, percibo entre estos dos grandes ciclistas. Por un lado el español que se le ve humilde, trabajor, simpático y cercano. Un ciclista que ha entrenado todo lo posible para llegar hasta donde está y que una vez arriba sigue entrenando y no se le caen los anillos por ayudar a sus compañeros de equipos. Un ciclista que participa en las carreras que le parezcan más interesantes, incluidas las tres grandes (Tour, Vuelta y Giro). En definitiva, lo que parece ser una gran persona y es un buen ciclista. En el otro lado, el yan, vemos a un excéntrico corredor, rodeado de multitudes, seguido por un guardaespaldas personal, un hombre con todo un equipo que trabaja por y para él, un ciclista que corre tres o cuatro carreras menores y el Tour, al menos antes, y su única ambición ha sido siempre el maillot amarillo. Pero para mi la mayor diferencia entre estos dos ciclistas es el afán de protagonismo del texano. Mientras Contador es, en teoría, el líder el equipo, se mantiene bajo la misma bara del resto, utiliza el mismo equipaje, la misma bicicleta, todo. Armstrong en cambio vive rodeado de su marca “comercial” de su nombre en el marketing, de Livestrong, una iniciativa en ayuda del cáncer, que él mismo sufrió, y que le rodea permanentemente, en la bicicleta, en el casco, en los guantes…

He de decir que sólo son mis propias impresiones, pero creo que mientras que Contador va al Tour a ganarlo o al menos a dar lo mejor de si, Lance Armstrong se desplaza hasta Francia para hacer publicidad, caja y exhibirse, si no no entiendo como un hombre retirado del ciclismo de alta competición, vuelve para tratar de incrementar el record de Tours. En fin, que mientras dure la rivalidad dual en Astana yo me seguiré poniendo del lado sencillo, y espero, ganador, del lado de Alberto Contador.

Y ya que estoy quiero avisar de que tengo intención de realizar diversos posts comentando las etapas de este Tour, comenzaré mañana con la subida al Tourmalet, un monte asesino enclavado en los Pirineos. Por hoy ya dejo este comentario ciclista. El verano ya ha llegado, el Tour de Francia está en TVE.

Un saludo