El sueldo a los políticos, más bien cargos públicos, se instauró para evitar que solo accediesen a esos puestos los pudientes, aquellas personas que no necesitaran trabajar porque ya tenían dinero como para cultivar la política a modo de afición. Por tanto, el sueldo de los políticos, viene derivado de un principio de igualdad de acceso, una especie de “privilegio” decimonónico que se ha mantenido, los sueldos de los políticos provienen de una tradición, en un principio no era un trabajo remunerado, era un servicio público.

Ahora vamos a ver los sueldos de los señores diputados, lo que perciben por su escaño, lo ocupen o no, hablaré de negligencias y absentismo más adelante. Ese sueldo permanece al margen de lo que puedan percibir por otros conceptos. Quiero recordar que el sueldo mínimo interprofesional en el año 2011 es de 641,40€ al mes y pongamos que este es el mínimo necesario para vivir, pues el lo mínimo que pueden pagarte. Sus señorías ingresan una “asignación constitucional idéntica para todos los Diputados” de 2813,87€ al mes, lo que según la calculadora del iPhone son 2172,47€ al mes por encima del mínimo, que ellos mismos han aprobado, al menos en parte, para el común de los españoles. Y eso amigo mío es el mínimo, porque si miramos más por cada cargo, por ejemplo portavoz, secretario, presidentes de comisiones, etc, se reciben diversos complementos, pero no quiero meterme en eso.

Vamos a lo interesante, ¿vale? Y no es otra cosa más que la indemnización que reciben los Diputados: 1823,86€ para diputados en circunscripciones distintas a Madrid y 870,56€ para electos en la comunidad. Estas indemnizaciones son para alojamiento y manutención. El transporte también está subvencionado, no se paga, el Congreso acarrea los gastos derivados del empleo de avión, tren, barco o automóvil, incluso si utiliza el vehículo propio, su señoría recibe 0,25€ el kilómetro. Además, reciben una tarjeta de 3000€ para la utilización de taxis.

Un león en la puerta del Congreso de los Diputados (Imagen de Wikicommons, CC)

La cosa no acaba ahí, también tienen derecho a dietas de 150€ en desplazamientos oficiales por día en el extranjero y 120€/día en territorio nacional. Dígame usted si conoce restaurantes de esos precios. Tampoco hay que preocuparse de los ordenadores portátiles, ni de los móviles de última generación, ya que el Congreso les provee de ellos. Ah, me olvidaba, también tienen despacho propio, que quiera que no, le da glamour.

A la vista de todo eso, y hablando de los Diputados del Congreso, máximo órgano legislador de este país, ¿cree que no deberían bajarle el sueldo? Le recuerdo que perciben 2813,87€ brutos, con alojamiento, manutención y transporte pagado, mientras que el sueldo mínimo de este país no llega a 650€ y hay que pagar el alquiler/hipoteca, el transporte y demás gastos. No sé usted, pero con ese margen de maniobra económica, yo no tengo ningún problema en recibir llamadas a las cuatro de la mañana informándome de tal o cual problema. Y vuelvo a recordar que se trata de un servicio público, un servicio demasiado bien remunerado como para estar cerca de los ciudadanos.

Sí, deberían de bajarse el sueldo y renunciar a tanto privilegio porque la labor que hacen, si bien es importante, no me parece tan necesaria como la labor de los agricultores, mal pagados y explotados, que alimentan (y de qué manera) a los 40 millones de españoles, incluídas sus señorías. Junto a eso, me gustaría añadir que todos los diputados del Congreso tienen derecho a tener asistentes que les ayuden en sus funciones, por lo que la labor no se hace tan ardua, al menos eso parece. Si toca apretarse el cinturón, que empiecen por cobrar el sueldo mínimo y luego que empiece el debate.

Un saludo.