Vamos a partir de la base que NO debes hacer caso a los posts donde te dicen qué tienes y qué no tienes que hacer en Twitter. Y no hay excepciones, ni siquiera esta. Pero bueno, yo te dejo unos consejos con un título interesante que es posible que pinches, me des una visita (gracias), leas por encima, te cagues en mi estampa y no vuelvas nunca. Pero como en pleno julio la originalidad escasea bastante y no tengo muchas ganas de pensar, voy a realizar un post sencillo y rápido, así relleno un poco que se queda esto muerto.

Básicamente se me ha ocurrido escribirlo tras ver varias cuentas de Twitter de egobloggers variadas. Ya sabéis que me gustan los blogs de moda. Os he recomendado doce en series de cinco más uno. Y todavía quedarán unas cuantas. El caso es que veo el uso que hacen algunas blogueras del Twitter y me escandaliza en parte. Con lo interesante que es para conseguir el feedback de tu audiencia y lo mucho que puedes aprender de ella, se esfuerzan por ser un canal unidireccional. Joder, si hasta las marcas han aprendido que esa no es la forma. En fin…

Como digo, no tengo la verdad universal en estos temas, pero esta serie de razones son las que hacen que no genere interés tu cuenta y, por lo tanto, no te siga. Y que no te siga yo pues eso, tampoco pierdes mucho, pero hay más gente que puede pensar igual. Son simples consejos. Como dice la gran frase tópica de toda mujer en una relación: “No sé, tú verás“.

No automatices todo

Suenas a robot en Twitter. ¿No te has dado cuenta? Todas tus actualizaciones provienen de otra fuente: Instagram, Facebook, el RSS de tu blog… Dale algo de vidilla, cuenta cosas que te pasan, lo que te sucede, lo que te rodea. Sí, la imagen es poderosa y en Facebook tienes muchos seguidores, pero igual es que tu estrategia en Twitter no es interesante para que alguien la siga. Sé un poquito ser humano y convierte (o no) tu cuenta de Twitter en algo más personal, seguro que te lo agradecen y aparecen más seguidores.

No dupliques contenido innecesario

Un poco como lo anterior. Publicas una foto en Instagram, la compartes en Twitter y en Facebook, pero con el IFTTT tienes automatizado que la foto se comparta para verse en Twitter de manera nativa y todas las publicaciones de Facebook van directamente a Twitter. Tres tuits en el mismo minuto para dar visibilidad a una sola fotografía que hace que pierdas a tus seguidores en un mar de enlaces. ¿Para eso quieres que te siga?

No filtres demasiado las respuestas

El alma de fiesta, el quid de la cuestión. Si nos fijamos en el caso de las egobloggers (todo el post está pensado para algunas), ellas no responden casi nunca. Como mucho a medios de comunicación o a otras estrellas del mundillo. Casi una casta (gracias Pablo) en si misma que no hablan con el estrato inferior y tratan de ascender con peloteos vacuos. ¿Seguro que es la forma? Si es la comunidad lo que te da valor, cuídala, joder.

No seas 100% spammer

Yo, yo, yo, yo y después yo. Es lo que se vislumbra en algunas cronologías que encuentro por ahí. Si bien, es vuestro Twitter y os lo folláis como queréis. Que nadie os niegue eso. Pero, ¿no habéis pensado que muchas veces nos interesa entre poco y nada vuestra maravillosa vida? Para sufrir y ver lo imposible ya tenemos el Hola o a la Preysler. En serio, a veces es más humano hacer algo de promoción de la competencia. Seguro que tienes amigas a las que darles bombo. Si lo haces bien, incluso puedes hablar de curaduría de contenidos y ampliar tus horizontes laborales.

No peques de exceso de buenrrollismo

Tanto happy cansa. La canción de Pharrel Williams empieza a oler y en el caso de las cuentas tan felices de la vida, también. Todos tenemos días malos y días menos buenos. Tanta felicidad cansa, en serio. Me encanta que siempre estéis con cosas guais y súper-interesantes. Siempre, siempre, siempre. De hecho, me lo cuentas en Twitter, pero te lo veo en Instagram y te lo leo en el blog y Facebook. Si siempre vas a estar feliz, no me automatices t0d0, alma de cántaro.

No midas a la gente por número de seguidores

En este punto volvemos al punto 3, el de filtrar las respuestas. Los seguidores son engañosos. ¡Y lo sabes! No por muchos followers vale más la persona. De hecho, suele haber gente interesante con pocos. Y luego la gente se da cuenta del interés y sube como la espuma. Así que no midas la valía por los seguidores. ¡Ni compitas! ¿Qué más te da que esa tenga más seguidores? Es más, ¿qué hace ella para tener tantos? Igual el problema está en ti. La competencia sin control no sirve de nada. Bueno, la competecia sin dos dedos de frente, en general.

No te pases con las etiquetas

Otro clásico, el exceso de hashtags. Si ya me toca la moral a nivel personal en Instagram, imagínate en Twitter que tiendo a leer más los textos. ¿Te has parado a pensar para qué sirven las etiquetas? Es que hay algunas que no van a tener sentido en tu tuit. Hay búsquedas que no se hacen u otras que se hacen tanto que no se va a ver tu tuit. No te digo que te cortes con las etiquetas, si quieres usarlas, hazlo. Piensa un poco antes, ¿cuál es el objetivo de usarlas? Si es que “queda chachi” pues adelante. Todo tuyo.

Dicho todo esto, entiendo que tenéis trabajo y otras actividades diarias que os impiden tener una sana cuenta de Twitter sin los vicios mencionados aquí. Lo entiendo. Después de leer esto y si crees que cumples las características, ¿para qué la mantienes activa? A veces es mejor prescindir de ella, desactivarla y centrarte en otras redes. A veces es contraproducente que se vea esa cuenta tal y como está. Casi es mejor no tenerla, ¿no creéis? ¿Qué os parece? ¿Conocéis muchos de estos casos de malas prácticas?

P.D: Prometo escribir un post de lista (¿la semana que viene?) con ejemplos de fashion bloggers en Twitter que lo hacen bien. Porque de lo malo abunda y es fácil encontrar. De hecho, Twitter me recomienda seguir a algunas.