Estos días estoy trabajando de camarero/cocinero en la hamburguesería familiar, Alvarito´s Bar de Algorta (Getxo) y por ello me ha dado tiempo de reflexionar sobre todo un poco. La vida 1.0 ayuda a pensar y desvariar sobre la 2.0 y viceversa. Ahora con el tema de las fiestas y los perritos calientes que tengo que hacer, estoy pasando bastante tiempo desconectado un poco de Twitter, viviendo el 1.0 más castizo, la socialización en bruto.

Y ello me ha permitido retomar mi idea del bar. Para mi Twitter (y Facebook, Tuenti y todas las redes sociales, más o menos) son como un enorme bar, donde hay mucha gente, de muchos tipos distintos, con gustos, aficiones, niveles culturales diferentes pero que se congregan en torno a unas cervezas, unas hamburguesas o unos refrescos y charlan sobre lo que les interesa. Eso es realmente una red social, un lugar donde compartir charla, donde reunirte con un grupo de amigos o conocidos alrededor de una foto, un vídeo o un mensaje de 140 caractéres en sustitución de las cañas. Por que si algo tiene de bueno Internet es que ha roto las barreras del espacio y del tiempo, da igual el lugar en el que estés, que vas a poder juntarte con esas personas al mismo tiempo.

Lo bueno que tiene Internet respecto al bar de toda la vida es la destrucción (en una importante mayoría) de la vergüenza que da acercarse a alguien e inmiscuirse o entablar conversación, la gente es más amable y tiende a colaborar. Por supuesto esto no es un sustituto de la sociabilización normal, la de toda la vida, el bajarse al bar a tomarse unas cañas con los amigos. De hecho se organizan encuentro entre usuarios de distintas redes sociales para conocerse y charla, yo personalmente suelo ir una vez al mes a Vitoria a tomarme algo con los twitteros de esa ciudad, a volver a verlos, a charlar, a tomarme unas cañas y pasar un rato agradable cara a cara en vez de hacerlo por la pantalla.

Es más, Tuenti nace como una forma de conectar a tu grupo de amigos de toda la vida, de tener una agenda bastante fiable de tus contactos, de tus amigos, para saber dónde están, qué hacen y charlar con ellos. Todo nace de la relación social en el mundo real. Y es que Internet es un reflejo de la sociedad que la ve crecer y por eso nos gustan tanto las redes, porque es un gran bar, con muchas conversaciones, incluso con gente que trata de venderte cosa, a veces metiéndose en medio de la conversación. Internet ha cambiado el mundo de una manera que no nos lo creemos, no veremos las consecuencias (positivas o negativas) hasta dentro de bastante tiempo, pero una cosa está clara, ya no vemos el mundo con los mismos ojos que antes de la banda ancha.

Y ya para terminar, quiero dejar la entrevista que me hicieron los chicos de la Euskal Encounter después de la charla que di en el recinto ferial del BEC y un resumen de la misma por parte de “Noticias Dot. com

Entrevista

Un saludo.