En noviembre del año pasado monté un micromedio digital con unos compañeros. Se llamaba Kubilha (@kubilha) y tenía intención de contar lo que sucedía en el panorama cultural del Gran Bilbao. Arrancamos con mucha ilusión y ganas. Al final, desgraciadamente, el proyecto se desinfló poco a poco y a pesar del cariño y las ganas estamos dejando que agonice y muera de mala manera. Empezamos fuerte, con intención de hacer algo bonito y duradero, pero las circunstancias de la vida han provocado la situación actual.

Cuando nos juntamos para realizar esto éramos tres desempleados y una trabajadora. Por vaivenes quedamos, actualmente, los que en su día éramos desempleados. Sin trabajo, este proyecto era más sencillo de llevar, porque teníamos el tiempo requerido para las labores de redacción. Podíamos acudir a los actos, recabar la información, realizar las entrevistas y, en definitiva, hacer un buen trabajo periodístico. Al menos desde el punto de vista teórico. Todo ello cambió cuando decimos crear una empresa y poder vivir de nuestro esfuerzo. Así fue como nació Kubilha Comunicación (@kubcom).

Kubilha logo

Y este es el proyecto donde estoy enfrascado actualmente. Con bastante trabajo, al menos sobre el papel, y muchas ganas de hacerlo bien. No es fácil crear una empresa de la nada y más con la cantidad de competencia que hay por estos lares. Aunque lo realmente complicado es mantener a flote la sociedad y conseguir más clientes para ello. Esa es realmente la aventura y el día a día. Ahí radica la gracia y el esfuerzo, en conseguir que no se hunda a la vez que se da la mayor calidad para que el cliente esté satisfecho.

Pero esta entrada no era para hacer spam, que lo haré, era para hablar de Kubilha. Tenemos en mente una reestructuración del medio. Estamos pensando varias ideas para cambiar el rumbo, pero mantener algo del espíritu. La idea que mayor aceptación ha tenido dentro de la redacción ha sido la de crear un medio digital con periodicidad semanal especializado en buenos reportajes culturales. Algo así como un suplemento dominical. Todavía tenemos que darle alguna que otra vuelta, pero algo es algo.

Alguna entrevista o reportaje llegó a tener cierta repercusión, pero lo cierto es que costaba mucho meter la cabeza en un sector, en parte, saturado. Vamos a bajar el pistón. Bueno, realmente, vamos a subirlo respecto estos meses y vamos a recuperar el espíritu de Kubilha. De alguna manera tenemos que quitarnos esa espinita clavada de no poder trabajar en medio de comunicación convencionales. Que esto cuente como la resurrección de Kubilha, que en breve dará, de nuevo, algo de lo que hablar.