Sin ánimo de ir de sobrado, suele pasar que cuando digo algo y nadie me hace caso se acaba cumpliendo, cuando me lo hacen resulta que no. El caso es que para mí se ha convertido en una frase muy dicha el “si me hubieras hecho caso”, “¿ves como yo tenía razón?” y el “al final tendré razón”. Esto es debido a la publicación de un informe del Ministerio de Educación que muestra el estado del alumnado español por comunidades autónomas. Gracias a una bonita gráfica de Isabel Toledo publicada el 16 de junio de 2010 en el periódico ‘El Correo’ podemos comparar dichas comunidades entre sí.

Realmente espeluznante el caso de el País Vasco, que es la comunidad que más gasta en educación y no tiene muy buenos resultados. Para colmo según he podido leer, el problema de la “interacción con el mundo físico” (que esto suena a dejar el ordenador y salir a la calle) y la “competencia social” es que, según dicen, el examen se realizó en euskera y los alumnos tenían dificultades para expresarse en ese idioma. Acabáramos, inteligencia al poder.

En fin, que lo que llevo diciendo mucho tiempo es que la calidad de la educación y la educación de calidad en este país es más bien nula. Me doy cuenta, cada día que pasa, que España no forma profesionales, los deforma o crea inútiles, aunque sea muy fuerte decirlo. Nos quejamos de la fuga de cerebros, pero no se aprovechan, por lo que mejor que se vayan fuera a hacer algo que quedarse aquí a nada.

Pues eso, que al final tendré razón cuando hablo de educación en este país. Nos luce el plumero como nos luce en Europa, en parte por esta educación y en otra parte por la mala gestión educativa de los gobiernos, que cada cambio de legislatura cambian la ley de educación entera. Así no puede ser, normal que se descojonen de nosotros en el Euro-Parlamento (y encima les enviamos a Mayor Oreja…) En fin, que así nos luce el pelo, al final tendré razón.