Hoy se celebra Halloween. Se celebra y celebramos, porque cada año cuesta más librarse de la noche de brujas. Una tradición híperimportada (segíun dicen proviene de la cultura celta de antes de Cristo) que con tanta película y capítulo especial en series estadounidenses ha ido penetrando y arraigando en la sociedad española. Y debemos decir que está sobre nosotros, El Corte Inglés ya ha puesto sus anuncios y escaparates repletos de iconografía prototípica de esta festividad. “Welcome to Halloween City” que podría decir Jack Skeleton de ‘Pesadilla Antes de Navidad’.

Y quiero dejar constancia de mi apoyo a esta fiesta, más que nada porque estoy hasta las narices de oir el tema de integración y mixticismo cultural, pues bien, esto es una referencia de los Estados Unidos. Y es que si algo hacen bien los americanos es el espectáculo. Todo allí es más grande, más atractivo, la política, los deportes y, como no, las fiestas. La celebración española del Día de Todos los Santos radica en visitas al cementerio a poner flores a los difuntos (y algunos a robarlas para revenderlas en la entrada). Eso no es algo muy divertido que digamos y aquí, seamos sinceros, nos gusta la fiesta, con Halloween ya tenemos excusa, baile, noche, alcohol…

Imagen obtenida de imanualidades.com

Y llegamos a lo que más me chirría: los disfraces. La última noche (o último sábado) de octubre se convierte en una excusa para ponerse el atuendo, otra justificación para salir customizado a la calle, además de Carnaval. El problema es que el tema siempre es el mismo: el putismo. Parece que las festividades de disfraces sacan el lado más lascivo de las personas, puesto que ellas enseñan mucha carne (y en algunos casos se agradece) y ellos tienden a disfrazarse de “profesiones cachondas”, es decir, enfermera putilla, azafata putilla o directamente prostituta, todo muy mal logrado.

Así que la celebración en sí no guarda ningún problema. Es, como siempre, el uso que se hace de ella. Además podemos añadir la festividad mexicana, ampliamente difundida por su peculiaridad, de hecho su estética fue internacionalizada por la última obra maestra de Lucas Arts, Grim Fandango. Éste sábado tendré que aguantar disfraces “terroríficos”, como los de Lady Gaga, éxito en ventas. Yo estoy por la capital del reino, a ver si me libro de ver tanto esperpento por ahí suelto. Nos vemos po Madrid.

Un saludo :D