El pasado domingo se cerraron las urnas en Cataluña con un resultado definitivo en la formación del nuevo Parlament. Los comicios estuvieron precedidos, como no puede ser de otra manera por una campaña electoral que siempre termina de forma abrupta con el cierre de campaña el viernes previo a la elección. El día siguiente, sábado, se considera ‘jornada de reflexión’ dirigida a que los votantes mediten su voto o si quieren ir al colegio electoral. Igual no lo sabéis, pero esta jornada de reflexión está recogida en la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen General Electoral, por lo que considera ilegal la realización de campaña este día. Asimismo se prohíbe la publicación y  de encuestas y sondeos de intención de voto cinco días antes de los comicios, esto está recogido en el artículo 69.7 de dicha ley.

Ahora bien, ¿no han cambiado las cosas?, y me explico. Hace 20 años esta teoría tenía todo el sentido del mundo, pero en un mundo globalizado y conectado gracias al milagro de Internet pierde mucho fuelle. Para muestra un botón (o un par de ellos), en estas elecciones celebradas en Cataluña, bajo la prohibición de la difusión de sondeos electorales en España, El Periòdic d’Andorra, diario extranjero dependiente del grupo Zeta, publicó, saltándose el ‘bloqueo’, unas encuestas sobre la intención de voto y no es la primera vez. Lógicamente, la gente interesada se lanzó a la Red para ver y reafirmar sus posturas frente a los candidatos en lid. Lo mismo ocurre en las redes sociales, legalmente no se puede hacer campaña pasadas las 00:00 del sábado, pero Twitter y Facebook hervían de comentarios a favor y en contra de diversas formaciones, algo contrario a la legislación, pero que efectivamente se realiza.

Viñeta del gran Forges, obtenida del blog 'Pateando el mundo' del Ideal.es

Ahora volvemos a la pregunta que titula este post: ¿es conveniente una jornada de reflexión? En mi opinión no, es totalmente prescindible. Está claro que viene bien para dejarnos descansar de tanta campaña y revuelo mediático que han creado en los quince días que dura el proceso, pero es una tontería, hoy en día, evitar que los partidos sigan dando todo lo que tienen cuando sus militantes van a hacer campaña en Internet, un medio de difícil censura. Y tres cuartos de lo mismo sucede con las encuestas y sondeos, que son prohibidos con el objetivo de evitar que los votantes puedan ser condicionados, pero siguen llegando desde fuera de España y son fácilmente accesibles, desde cualquier parte si cuentas con un móvil con conexión a Internet.

La política española necesita desde hace varios años una importante puesta a punto, la sociedad o las leyes no avanzan de manera tan rápida como lo hace la tecnología y eso hace que estemos obsoletos y anquilosados. Así como las empresas se mantienen en constante movimiento, buscando la innovación y el paso más allá, la legislación avanza de manera tan lenta que actúan sobre los CDs cuando estamos subiendo todo a la nube. 350 diputados conforman la Cámara Baja de las Cortes españolas y todos ellos deberían de estar más acorde con los cambios sociales y mantenerse alerta por si hace falta mover ficha. La ley electoral es un claro ejemplo, al menos en este sentido más pequeño y trivial como puede ser un sondeo o una jornada de reflexión, el tema de la representatividad lo dejamos aparcado para otro post. ¿Tú qué opinas, a favor o en contra de la jornada de reflexión?